La mayor parte de las decisiones que hacemos cada día como individuos y como grupo esta basada en nuestras creencias subconscientes y conscientes para satisfacer nuestras necesidades individuales y colectivas. Estas creencias son un reflejo de nuestro condicionamiento personal y cultural en relación a lo que hacemos para mantener o mejorar nuestra estabilidad interna y equilibrio externo individual y colectivo en nuestra existencia.
Para movernos a un espacio mental en donde las decisiones estén basadas en valores, tenemos que ser capaces de soltar algunas de nuestras viejas creencias –más específicamente, debemos dejar ir nuestras creencias, subconscientes y conscientes que operan desde el miedo y que influencian cotidianamente en nuestra toma de decisiones. Estas son creencias que nos separan de los otros.
Este proceso de soltar se llama actualización del yo (self-actualization). En este proceso, del “yo” el cual es actualizado representa al “yo” del alma: el “yo” que trasciende el condicionamiento del proceso de culturización; el “yo” que nos libera de nuestras creencias del pasado, que en su momento aceptamos sin haber pensado, por la razón de que queríamos ser aceptados, queríamos ser respetados por nuestros colegas; el “yo” que esta compuesto por las creencias positivas del ego y los valores que sostiene nuestra alma.